Texto mensaje
Iglesia de San Pedro el Viejo: La iglesia de San Pedro el Viejo es uno de los templos románicos más importantes de Aragón. Fue construida en el siglo XII por la orden benedictina sobre un antiguo monasterio mozárabe, tras la conquista cristiana de Huesca en 1096. Su arquitectura románica destaca por la sobriedad de sus formas, su claustro con capiteles historiados y su torre campanario de inspiración lombarda. En su interior se encuentran los sepulcros de dos reyes de Aragón: Alfonso I el Batallador y Ramiro II el Monje. El conjunto monástico conserva además un claustro muy bien preservado, considerado una de las joyas del románico aragonés.
Museo Pedagógico: El Museo Pedagógico de Aragón, ubicado en la plaza Luis López Allué de Huesca, es un espacio dedicado a conservar y difundir la memoria de la educación en Aragón. Su recorrido permite conocer cómo han cambiado la escuela, los métodos de enseñanza, la figura del maestro y la manera de entender la infancia a lo largo del tiempo. A través de sus salas, el visitante puede descubrir mobiliario escolar, libros, cuadernos, mapas, juguetes, materiales didácticos y otros objetos que formaron parte de la vida cotidiana en las aulas. El museo recrea diferentes ambientes educativos, desde la escuela tradicional de principios del siglo XX hasta modelos pedagógicos vinculados a nuevas formas de aprendizaje.
Museo Provincial: El Museo de Huesca se encuentra en el antiguo Palacio de los Reyes de Aragón y en parte de la histórica Universidad Sertoriana. Su origen se remonta al siglo XIX, aunque el edificio actual combina elementos medievales, renacentistas y barrocos. El museo conserva importantes colecciones de arqueología y bellas artes que recorren la historia de la provincia desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea. Uno de los espacios más emblemáticos es la sala conocida como la “Campana de Huesca”, vinculada a la famosa leyenda medieval del rey Ramiro II.
Muralla de Huesca: La muralla de Huesca tiene origen musulmán y fue construida entre los siglos IX y X, cuando la ciudad formaba parte de Al-Ándalus bajo el nombre de Wasqa. Rodeaba completamente el núcleo urbano con más de dos kilómetros de perímetro y cerca de un centenar de torreones defensivos, convirtiéndose en una de las fortificaciones más importantes del norte peninsular. Tras la conquista cristiana de Huesca en 1096 por el rey Pedro I de Aragón, la muralla fue ampliada y reformada con elementos románicos y medievales para adaptarse a las nuevas necesidades defensivas.
Torreón del Amparo: Último vestigio conservado de la antigua muralla musulmana de Huesca, construida en el siglo IX .La muralla llegó a contar con cerca de 99 torreones defensivos y más de dos kilómetros de perímetro, convirtiendo a Huesca en una de las plazas fortificadas más importantes del norte de Al-Ándalus. El Torreón del Amparo, también llamado Torreón del Septentrión, es el único que permanece en pie en la actualidad. Su función era vigilar el acceso norte de la ciudad y proteger el entorno del río Isuela y la iglesia de San Miguel.